Hogarzales

La Aldea de San Nicolás

Económico

Siglos VIII al X

La Montaña de Hogarzales, conforma, junto a la Montaña del Cedro y la de las Vacas un paraje de orografía abrupta, situado entre el barranco de Gugüi al oeste y el de Tocodomán a naciente. En las cercanías de su cima se localizan las conocidas como minas de Hogarzales, uno de los exponentes más excepcionales de la capacidad de las poblaciones prehispánicas de Gran Canaria para aprovechar y transformar el medio en el que habitaron. Las minas, algo más de una treintena, son estrechas galerías artificiales, de longitud desigual, que fueron excavadas con ayuda de picos de piedra para obtener obsidiana (un vidrio volcánico de color negro azulado).
Con la obsidiana extraída de Hogarzales, los antiguos canarios, elaboraron herramientas con un filo extraordinario con las que podían llevarse a cabo tareas diversas: corte, raspado, etc. Su importancia económica, así como la escasez de esta materia prima, convirtió a la obsidiana en un producto de mucho valor que fue objeto de intercambio a escala insular.
Además de las minas, en la cima de Hogarzales se localizan algunas estructuras de piedras que muestran, en la mayor parte de los casos, una planta circular. Estas construcciones han sido relacionadas con lugares en los que se llevarían a cabo prácticas de carácter mágico-religioso.

DATACIONES:
Material analizado: Carbón
Fecha calibrada: 780-1010 d.C.

Fotos:


Estructura circular en la cima de Hogarzales